PROFESOR NN

(Publicado el 30/dic/2020).

Martes 11/06/2019. Después de dos meses de una histerectomía total que me tuvieron que realizar, (si lo desean, obviamente, pueden leer la historia en https://entresofocosydesvelos.blogspot.com/p/entre-sofocos-y-desvelosmenopausicos.html), me sentí con suficientes fuerzas para ir a buscar trabajo y sin que lo solicitaran previamente, entré a un colegio a dejar mi carpeta. Me convenía por razones de logística y todo lo que ello implica. (No hace falta mencionar nombres, ni de la Unidad Educativa ni de las personas involucradas. Ni del lema de la institución. Nada. Suficiente con los detalles que obligadamente, debo mencionar en este relato).

El guardia del portón grande, estuvo ocupado y pasé nomás. Ya en otra puerta interior estaba una persona y le digo que vengo a hablar con la madre Rectora, me dice:

—¿Ya se anunció con el guardia? le respondo:

—No, está ocupado. Solo vengo a dejar una carpeta.

Me permite la entrada. Voy al bar a preguntar dónde es el Rectorado. Me indican.  Paso por Secretaría, pero la puerta del Rectorado estaba cerrada, me regreso a Secretaría y digo:

—Vengo a dejar mi carpeta. Y para mi sorpresa, la Secretaria dice:

—Déjeme nomás, la madre Rectora le llamará a finales de julio para una clase demostrativa.

(O sea, sí están necesitando docentes y una esperanza de que me den trabajo ahí, surgió en mí). 

Sentí que no salí con viento fresco, como ocurrió la tarde anterior, en que un profesional que trabaja en una Universidad, me dijo que vaya a dejar la carpeta en Recursos Humanos. Quería que se apersone de mi carpeta y de que me “recomiende”, pero no. Quiso consolarme con la frase trillada de que “el que persevera, alcanza”. Como dirían los españoles: “el que persevera, alcanza, mis cojones”. Quedé tan triste y desalentada.

Lunes 01/07/2019. Recibo una llamada telefónica, de Sor X, (la denominaré así para no poner la inicial que me recuerde su nombre). Me comenta que vieron mi carpeta que fui a dejar. Que necesitan hacerme una entrevista de trabajo y que a qué hora puedo ir mañana. Le contesto que a las 11:00. Me llamó la atención, pues la fecha que me dijeron para la clase demostrativa, era a finales de julio. (Poner atención en esta Sor X, que para esta fecha, no sé qué función desempeñaba en la Unidad Educativa).

Martes 02/07/2019. Empezó la entrevista. Y lo primero que dice la Sor X: que como las pensiones son muy bajas, pues esa institución es de carácter social, los sueldos de los profesores también son bajos: de 450$ a 500$ mensuales y SIN los descuentos del IEES. Antes estuve sentada, la impresión ante tamaña injusticia, me desubicó. (Pasaron fugazmente todo el tiempo, esfuerzo, dedicación, dinero, lágrimas, malos ratos, etc.,  invertidos en sacar mi título de 4º Nivel, especialmente, como para que me ofrezcan ganar un poco más del básico). Te averiguan todo lo relacionado a tu vida privada: casada, soltera, viuda, divorciada, arrejuntada…que con quién vivo….que si soy católica ferviente, que si voy a misa los domingos…(tan bien que iba contestando sin demorarme con la verdad)…dudo un par de segundos ante esas indagaciones…y sí, sigo contestando con la verdad:

—No, no soy una ferviente católica. No voy a misa todos los domingos. Llevo a Dios en mi corazón y esa es mi fortaleza.

Con una risita de reconvención, me responde:

—Bueno, pero eso toda la gente. Y entre mí me decía: “no, no toda la gente”.

Luego se une otra monja, (bueno, bueno, pueden leer “monjita”, para que no suene despectivo), que en esa fecha, fungía de Rectora. Me pidió que le explique cómo se pronuncia mi apellido. Me comentan que en cada aula hay cámaras. Ante mi extrañeza de que no veo estudiantes varones, me dicen que solo hasta 6º de EGB matriculan varones y muy poquitos, pues no tienen canchas de fútbol o espacios grandes para ellos. Inmediatamente pienso, eso es relativo, pues ahora las chicas también juegan fútbol. Y sin embargo, sí ha habido espacio para edificar más aulas, estaban empezando, en ese entonces, con la construcción. 

Hablamos de los celulares, de la tecnología, de la decadencia de la ortografía, entre otras cosas. En un punto me preguntaron que si aceptaría el cargo de Vicerrectora. Les respondí que estoy desactualizada, que sería un reto para mí, que si estaban ellas dispuestas a asumir el reto, pues yo también. Parece que no están conformes con la persona que está en el Vicerrectorado. Luego, ya no insistieron en el tema. Entonces me piden que debo completar todo el papeleo de respaldo en mi carpeta, pues solamente dejé los papeles más importantes. También debía preparar una clase demostrativa para el jueves, en un papel pequeñito y escrito al apuro, que les entregaron a las monjitas, leo: El Panel, para 2º de BGU.

En la tarde pasé reuniendo, imprimiendo y fotocopiando los documentos faltantes y en la noche, buscando material en internet: el Plan de Clase, no hallé, solo unas planificaciones viejas. Sí encontré libros de Lengua y Literatura, del BGU en la web del Ministerio de Educación, pero ese tema en particular, no. De repente, me acordé de una amiga, que fue una Vicerrectora, muy competente, en la unidad educativa donde trabajé antes, ella me podría ayudar.

Miércoles 03/07/2019. Bajé muy temprano a pedir auxilio, orientación pedagógica, sobre lo que debía hacer, pues en el colegio en mención, solo me habían dado el tema. 

Por sus múltiples obligaciones, ahora como Rectora de una Unidad Educativa fiscal,  no pudo atenderme como yo necesitaba y delegó a ayudarme a otra maestra Clase A, (como ella), que también fue mi compañera en la otra institución. Esta profesional, me ayudó bastante y me compartió los planes y programas anuales y semanales de Lengua y Literatura de 2º de BGU. También me prestó un libro y me regaló otro, de la editorial LNS. El plan de clase diario, como me solicitaron en el colegio donde debía dar la clase demostrativa, me tocó hacerlo, pues no tenía un modelo en qué basarme. Y otra vez, no había el tema de El Panel, como tema, sino solo como técnica. Entonces, decidí no hacer nada más y volver al colegio a que me digan allá cómo mismo es el asunto.

Jueves 04/07/2019. Explico mis dudas y el porqué no puedo realizar la clase demostrativa. Y viene una profe, con un libro de Lengua y Literatura, con el tema: El Panel. Ha sido de la editorial Santillana. Recién ahí me di cuenta, que de editorial a editorial, sí varía el tratamiento de temas. Entonces, quedó para las 07:00, del otro día, el dar la clase demostrativa. Antes de despedirme, le entrego a la Sor X mi carpeta completa y le digo que si hay algún cambio de horario, que por favor, me llame.

Viernes 05/07/2019. Con la ayuda de ese par de profesionales, logré armar un Plan de Clase aceptable. Para no alargar el cuento sobre lo que pasó en la mentada clase demostrativa, solo contaré que el tema que en definitiva hice fue: “La evolución de la tecnología”, para poder extraer argumentos y contraargumentos, la exposición en Prezzi, (que la pueden buscar en línea, si gustan), con la técnica del Panel, una rúbrica de evaluación por grupos, en fin. También tuve que armar 3 carpetas con todo el material, para dárselas a quienes me iban a evaluar. Solo dormí 2 horas. 

Como digo, para no alargar en detalles, que sí los tengo anotados, pero que en este escrito, obviaré, pues di la clase demostrativa, a pesar de que es difícil tener empatía y confianza con unas perfectas extrañas: 25 estudiantes, más 3 personas: la Sor X, la Vicerrectora,  y la profesional a cargo del DECE (Departamento de Consejería Estudiantil), lo que antes se llamaba Orientación Vocacional.   

Una vez más la vida me puso para ser Evaluada…y una vez más Devaluada.  Según yo, estuve bien, con un tema interesante y de actualidad. 

(¿Quién diría que después de 8 meses, la pandemia del Covid-19, obligaría a todo el ámbito educativo a ocupar precisamente, la tecnología, ya no como un apoyo pedagógico, sino como clases 100% virtuales).

La Sor X volvió a repetir lo que suelen decir cuando uno va a buscar trabajo:

—Le llamaremos si sale favorecida, ya tenemos su número en la carpeta.

Salgo aliviada, por fin se terminó lo que me tenía tan preocupada. Regreso a casa con mi mochila pesada, pues llevé mi laptop, la fuente de poder, el control remoto de la laptop, carpetas, libros, etc. 

Y pasó el tiempo. Y nunca me llamaron. 

Una persona conocida de ahí, me supo manifestar que se enteró por la Rectora, que llamó a pedir referencias mías en la Unidad Educativa donde trabajé antes, que el Rector se había ratificado en las expresiones del oficio de Referencias laborales, pero, que había añadido algo más: que como profesional, muy recomendable, pero como persona, de un “genio terrible”.

Y pienso y digo: claro, soy de un “genio terrible”, porque…. (Todo eso ya lo conté en mi blog, en la historia anterior: ¿Dónde está la Abanderadaaaaaa?, en este link https://entresofocosydesvelos.blogspot.com/2020/01/donde-esta-la-abanderadaaaaaa.html). 

Lunes 08/07/2019. Y si soy objeto de evaluación, pues ni corta ni perezosa, también indagué a personas que conocen a estas “madres”, sobre cómo son y salieron opiniones como que: les gusta que trabajen horas “extras”, a presión y sin reconocer económicamente ese trabajo, —por supuesto—; que les encanta que el profesorado, en todo estén de acuerdo, que a todo asientan, sin objeciones; que el trato hacia ellos es fuerte, nada delicado; que es pesado y complicado trabajar con ellas,  que  te tratan mal, que son “raras”. Me quedo media “asustada” y me dicen: “Nada que no se pueda manejar”. O sea, estas monjitas, son afables, pero aparentemente. 

Y de la Vicerrectora: que no tiene el título para desempeñar ese cargo; que es una mojigata, mañosa; alguien que se pone de alfombra de las monjas; que a su grupo de amistades les tapa sus errores; que anda de fiesta y de parranda, que el reggeaton es su religión…ja, ja, ja; que es una mocosa muy viva, que hace creer a las madres que ella y su grupo son las que sostienen al colegio.

(Después de 1 año, 2 meses, comprobé que todo lo que me comentaron, era VERDAD). Inclusive lo del reggeaton, pues han hecho un concurso del Área de Lengua y Literatura, por el Aniversario de creación de la Unidad Educativa y los cursos superiores presentan composiciones a ritmo de reggeaton. Otra vez, me morí de la risa. (No hubiera calado en ese ambiente reggeatonero).

Miércoles 10 y jueves 11/07/2019. Gente que me dijo más de una vez que me ayudaría, que hablaría con las monjas, de repente, desapareció. Ya no dieron la cara ni contestaron mensajes. ¿Qué debía suponer? Que las noticias sobre ese trabajo, no eran positivas y que no querían decírmelo. ¿Por qué la gente no puede ser como uno? ¿Por qué no pueden hablar de frente con la verdad, sin tapujos ni hipocresías? Pues no lo entiendo. A pesar de que fue un día con un sol esplendoroso, mi alma se quedó a oscuras, triste, desalentada, bajoneada. La vida no es como yo quisiera que fuera. ¡Qué novedad!

Miércoles 17/07/2019. Las monjas no llaman. Me entero por terceras personas que aún no tienen selección de personal para Lengua y Literatura, que me llamarán a una entrevista psicológica cuando vuelvan de vacaciones, que ya todas las autoridades se fueron, que el personal docente está organizando documentos curriculares y otros pormenores para el año siguiente y terminando eso, salen de vacaciones también.

Lunes 05/08/2019. Me llaman de otro colegio, en el que por su lejanía, me dieron dejando solo mi Hoja de Vida. Trato de pensar rápido y digo que es muy probable que me llamen del otro colegio y que muchas gracias.

Lunes 12/08/2019. No llaman las monjas.

Domingo 18/08/2019. Mi sobrinita me da llevando una carpeta para darme entregando en una Universidad de Quito. Me encantaría irme a vivir a Quito, más cerca de mijo.

Miércoles 28/08/2019. En las calles aledañas al colegio de las monjas veo muchos carros estacionados. No sé si serán de padres de familia matriculando o de profes. No lo sé. No avisan nada estas monjas. Mientras tanto, hoy ha salido en el periódico que un X colegio necesita un profe de Lengua y Literatura. Aún pienso que existe la posibilidad de que las monjas me llamen, por un lado, y por otro,  ya se me acabaron las carpetas con mi documentación.

Lunes 02/09/2019. Hoy inician clases y las monjas no me llamaron. Como ya dije, me siento Evaluada y Devaluada. Tampoco ninguna de las personas que me aseguraron que moverán influencias, conocidos, etc., para que me contraten, dicen pío.

Viernes 06/09/2019. Envío hojas de vida para postular en una X Universidad, que tiene sede en Quito y  Ambato, a tiempo parcial y tiempo completo.

Martes 17/09/2019. De la Universidad X, sede en Quito, por lo menos, se comunican y me informan que no hay alumnos y que no se abre la carrera. O sea, tampoco hay trabajo. De la matriz en Ambato, no comunican nada.

Lunes 14/10/2019. Quedan listas 5 carpetas más con mi Hoja de Vida y todo el papeleo anexo.

Lunes 25/11/2019. Lo que es la vida, hasta el patio de mi casa se escuchan los gritos destemplados de una docente del colegio de las monjas, se desgañita por el micrófono, les llama la atención de una manera descomedida a las estudiantes, por el uniforme sucio, mal planchado o porque deben ponerse el uniforme del diario, luego de las competencias deportivas. Yo no hubiera tenido alma para llamarles la atención de esa manera. Definitivamente, no. Y pienso en su tan “cacareado” lema y sonrío. Es obvio que no lo cumplen.

Miércoles 11/12/2019. Envío una postulación para un empleo en la Red Socio Empleo, actualizando mi Hoja de Vida. Jamás enviaron ninguna respuesta.

Jueves 26/12/2019. Una “amistad”, como retribución a una asesoría académica, con otra visión de un tema, en que le ayudé, me pide una carpeta, pues se va a fiscalizar y quiere “heredarme” el puesto en una Unidad Educativa particular católica. (Qué karma). Me ofrece que el viernes de la próxima semana, me presentaría en el colegio, que quiere el mes de enero para irse a Cuenca y que en el mes de febrero, ya se posesiona.

Jueves 02/01/2020. Pienso ingenuamente que esta “amistad” en cuestión ya estará avisando que ganó un concurso, que se tiene que ir del colegio y que estará recomendándome. Paso intranquila, pienso que de un rato al otro me llamará o mensajeará con noticias.

Sábado 04/01/2020. Le envío un mensaje a esta “amistad”, pues no ha tenido el comedimiento de avisarme nada. Me cuenta que aún no renuncia, pues se han retrasado las fechas por reclamos de docentes. Que nadie sabe en su colegio que se va, que tampoco ha entregado mi carpeta. No entiendo ni entenderé porqué tanto secreto y ocultamiento. Mi sinceridad a todo trance no  llega a comprender cosas turbias.

Lunes 13/01/2020. No he sabido nada de nada de ningún trabajo.

Jueves 16/01/2020. Esta “amistad” mensajea, diciendo que ya me toca ir mañana al colegio, pues “empieza ya clases”.

(Más tarde me di cuenta que no era así, siempre el engaño presente). Que ahora  va a dar mi carpeta, ¡recién ahora! Más tarde, otro mensaje, que la Rectora quiere hablar conmigo. Le digo que a las 11:30 voy. 

Y esta “amistad”, jamás asomó para presentarme ni para nada. Le llamé, insistí, pero nunca apareció. 

Contar todo lo que sucedió después, me llevara toda una historia aparte. Para hacer el relato corto, tampoco aquí me aceptaron. Otra vez me ofrecieron algo que no podían cumplir. Otra vez sentí que el “recomendarme” o “respaldarme” no estaba entre sus planes. Al fin y al cabo, la persona que solía reemplazarle a esta "amistad" cuando pedía permisos, (que eran para dar las pruebas de ingreso al magisterio y que se inventaba una mentira para salir), era la más opcionada para quedarse ahí. Era solo cuento lo de que:

—Solo si le cogen a usted, le indicaría todo.

Lo bueno de esto es, como dice esa frase:

“Cuando las máscaras se caen, aprendes a darle a cada persona, el valor que se merece”.

O esta otra:

“Señor: Líbrame de mis amigos, que de mis enemigos, lo hago yo”.

Lección aprendida. (Aunque sea a la vejez).

Viernes 17/01/2020. Bajo a la Casa de Montalvo por 2 razones:

*Son 131 años de su fallecimiento y estar cerca en este día,  a un personaje al que quiero, admiro y respeto, me hace muy feliz. Ver a la niñez y juventud que lo visita, llevándole una flor, también me enternece.

*Me armo de valor y entrego mi carpeta al Director Administrativo Financiero, por acaso haya una oportunidad de trabajo ahí.

Pasaron muchos meses de confinamiento por la pandemia y sin novedades de ningún trabajo.

Sábado 22/08/2020. De una Unidad Educativa publican un anuncio en el Facebook, buscando un profesor de Lengua y Literatura, pero con un requisito que no cumplía: “inglés intermedio”.

Martes 01/09/2020. Inician ya clases virtuales en los colegios.

Jueves 03/09/2020. Recibo una llamada al teléfono fijo, ha sido la Sor X, una de las monjas que despreciaron mi carpeta hace 1 año, 2 meses. Y como es acostumbrada esta religiosa, inicia con mentiras:

—Que gracias por contestar la llamada. Que se han “acordado” de mi carpeta porque justo hay una vacante, pues una profesora ha caído en una crisis nerviosa por las clases virtuales, que tiene miedo de contagiarse del virus y que ha renunciado. (Intuía que algo no me cuadraba, son mentiras tan poco creíbles y “contradictorias”). Me dice que necesita hablar en persona y que a qué hora puedo ir mañana, le contesto:

—Dígame usted la hora.

Me responde que a las 08:00.

Viernes 04/09/2020. Ya en el colegio, me alegré de ver a un lindo perrito que llegaba junto a una desmejorada Sor X, se ha llamado Jacks.

(Nótese que más me alegro de ver al inocente animalito, que a la persona que le acompañaba. Por eso y por muchas razones más, siempre digo que a los seres vivos que más aprecio son: plantas y animales).

Se presenta ahora como la nueva Rectora, que la anterior, se “ha enfermado”. (Qué manera de justificar ausencias, despidos, renuncias con esa “cantaleta”). Comentamos sobre la pandemia y del auge de la tecnología, le dije:

— ¿Se acuerda que hablé de la tecnología en la clase demostrativa?

Me dice que sí. Que están luchando por salvar el colegio, que todo es muy difícil, muchos padres de familia quieren que sus hijas sigan en el colegio, pero no tienen cómo pagar la pensión. Que las pensiones son bajas, pues son de “ayuda social”.

(¿Si se dan cuenta que tienen un discursito conmovedor ya listo, como preámbulo para hablarme sobre el sueldo? Lo mismo hicieron la otra vez). 

Ya llegó la monja encargada de Colecturía, (la conoceremos como Sor C) y me dice que SIN los descuentos del IESS el sueldo es de 440$ (más bajo de lo que me dijeron hace 1 año, 2 meses) y con los descuentos, líquido a recibir es de 380$. Le pregunto que:

— ¿Si ese sueldo es por la época de pandemia? 

Y la Sor X, rápido contesta que:

—No, es lo que ganan normal, no se les puede bajar el sueldo, porque ganan muy poco. Que en otros lados, han aceptado trabajar por la mitad del sueldo. (Nótese otro discursito de la monja, tan “elaborado” y tan “conveniente”).

Y como siempre, pensaba en esta gran injusticia que representa el sueldo de un maestro fiscal, no se diga de un particular. Y me tocó aceptar en esas condiciones. Y ahí entendí porqué renunció la otra profesora, el sueldo no representa tanto sacrificio y esta es una explicación más lógica y menos dramática que la que me dijeron. (Además, si no recibió el apoyo que necesitaba, de parte del grupito reggeatonero, especialmente, como me pasó a mí, pues era obvio lo que tenía que hacer). O renunció o la renunciaron, así de simple. 

Después de 7 días comprobé también que aparte de eso, había situaciones oscuras de por medio, tan oscuras como ciertas personas que conocí “virtualmente”.

Estuvimos hablando de la exigencia al ser profesor, que se deben poner directrices claras, tanto en las clases presenciales como en las virtuales y otras consideraciones más que a la Sor X no le gustaron tanto, pues a continuación me gangueó el lema de la Unidad Educativa, lema que por cierto, es mero enunciado, para recalcar que no se aplica la altanería, o sea, me insinuó que era una altanera. Siempre mi altivez para expresar y defender lo que pienso, lo han confundido con altanería. Las mentes básicas, los espíritus apocados, lo entienden así. Y el trillado lema queda solo en eso: en un lema trillado. Me entregó el horario de clases de la profe que había “renunciado”, (estaba con el nombre de ella) y el horario del curso del que era tutora.

Luego me llevó a presentar a otra religiosa que fungía de “asesora pedagógica”, por lo que la llamaré la monja “ap”. Hasta el sol de hoy me pregunto para qué sirve su presencia ahí, pues hablaba y hablaba de que se van a aplicar “proyectos por comprensión”. El resto del profesorado había recibido la semana anterior, un curso de capacitación sobre eso, pero yo no. E inclusive, quienes lo recibieron, no lograban entender qué mismo era y cómo se debían aplicar.

Y algo que dijo me dejó perpleja:

—Tenemos a una Vicerrectora bien “pilas”.

No dijo “competente”, “eficaz”, “capacitada”. No.

Y añadió:

—Es Abogada, pero ya está estudiando un masterado. Ahí caí en cuenta que seguía la misma Vicerrectora, la que no les convencía del todo y que le querían cambiar. Y entre mí pensaba, sí que debe ser muy pilas para sobrevivir de Autoridad en un campo que no le corresponde. Pero qué se puede esperar si tuvimos a un Economista como Ministro de Educación. 

Más adelante seguiré con la actuación de esta Sor, que ponderaba haber viajado por España, Italia, educándose y que la pandemia ha sido la oportunidad ideal para aplicar este tipo de proyectos, pero que jamás, jamás de su parte, recibí un apoyo académico efectivo. Me pidió que me bajase los libros que me corresponden de la página del Ministerio y dijo que me compartiría el link para una reunión de profesores por zoom, a las 11:30.

A continuación, pasé a manos de otra monjita, con quien hablamos largo y me cayó súper bien. Es la encargada del Departamento de Enfermería. Me hizo llenar un exhaustivo papeleo sobre mi historial médico e inclusive trató de sondearme cómo me llevo con Dios, le dije:

—Regenial, es mi único y mejor amigo.

Mientras adelantaba algo del almuerzo, mijo me da bajando zoom a mi laptop y desde ese momento, mi amor del alma se convirtió en el más eficaz apoyo tecnológico, hasta 7 días después que “nos despidieron”.

Y empezó la reunión virtual. La mentada Vicerrectora, a quien llamaré la “pilas”,  dice que hay que preparar la prueba de diagnóstico, mínimo de 10 preguntas, máximo hasta el miércoles. Que en la semana que viene debemos EVALUAR Y RETROALIMENTAR. (Lo escribo en mayúsculas, porque solamente esas actividades debíamos cumplir en la semana en la que se ciñe mi relato).

También indica que el lunes 07, los profesores debemos enlazarnos y entrar al aula virtual y no los estudiantes. No entendía nada. Tenía una semana de retraso en cuanto a la capacitación sobre el manejo del aula virtual, sobre los proyectos, sobre algo de “-contención emocional-” que habían manejado los tutores por 3 días. E inocentemente creí que me lo iban a explicar este fin de semana.

Y empecé a entender lo de que es “pilas”. Se le olvidó a la monja decirme que también es zalamera, aduladora…dice exagerando el tonito:

—Mis profes queridos, ¿cómo estááááááááááán?

La Sor ap, (no de Alianza País, no…je, je, je…),  preguntó a los profes algo sobre los proyectos, nadie respondió nada. Nadie.

Esta misma Sor ap, me presentó y dije algo “normal”, lo justo, sin alargarme en discursos vanos. Y otra vez, silencio sepulcral. Nada de presentarse los miembros del Área, por lo menos, nada de nada.

Esta misma monja, dice algo que NUNCA me dijeron cuando hablaron conmigo, la Sor X, que funge de Rectora y la Sor C: “que los nuevos estábamos a prueba”. Me asombro y le mensajeo por el chat del zoom, en un mensaje privado a la encargada del DECE, (que “supuestamente” estaba feliz de que yo trabaje ahí), sobre ese asunto y me dice que no, que no lo dice por mí, sino por unos profes jovencitos que no cumplen como se debe. Una vez más, ingenuamente, le creí. 

Otra persona me comentó que “—a prueba de esa gente torcida y tóxica—”. (Cuánta razón tuvo).

Por la tarde, empezaron a armar grupos de WhatsApp de los profes tutores, para por ahí, enviarnos el link de la clase que debíamos crear en zoom, para el curso de los dirigidos. Y la mayoría de profes, sin decir quiénes son, nombres y apellidos, qué materia dan. Solo tenía números de celular. Y por más que solicité esa información, pocos colaboraron. Tampoco me agregaban al grupo general de los profes. (Lo hicieron recién el día lunes 07/09/2020).

También le mensajeé a la “pilas”, le solicité que por favor, me comparta material de lo que vieron los estudiantes el año anterior, de todos  los cursos que me toca, para leer y sobre eso basarme y elaborar las pruebas de diagnóstico. Me pasó el actual currículo priorizado, el que uno se baja de la web del Ministerio y nada más.

Del DECE, me enviaron una ficha que tenía que compartir con los estudiantes para que llenen. Y eso fue todo. ¿Qué inducción me dieron de parte de ese departamento? Ninguna.

Sobre los 15’, al final de cada día de clase,  que debemos emplear en la “contención emocional”, jamás me explicó de qué se trataba. Por otro lado pregunté y en algo me orientaron. No sabía si eso estaba a cargo del profesor de la última hora o si del Tutor. De igual manera, tuve que preguntar. O sea, todo, todo, todo lo debía preguntar yo. NUNCA LA COMISIÓN DE INDUCCIÓN, (que días más tarde, me enteré que había), ME DIO NINGÚN TIPO DE INDUCCIÓN.

Y la encargada del DECE, al inicio se hizo la muy labiosa, me decía: “profe bella”. Afortunadamente, no soy de creer en halagos y menos de gente que no me inspira confianza. Me parece que fue el sábado 05 o domingo 06, que me pidió que le dé clases de comprensión lectora a una “primita” que debía dar el examen de ingreso a la Universidad, que me “reconocería”. Entonces, esa “zalamería” fingida, era por interés. Con toda honestidad, le dije que no podría, que estoy a full poniéndome al día en todo lo que debo realizar. Desde ahí, ya no fui más la “profe bella”. En aulas colegiales, esta persona fue hace muchos años mi alumna y de adolescente vivió una situación muy peculiar, en donde fue víctima de un escarnio inmerecido. Yo la defendí en juntas de curso, pues era alguien especial, de valía. Los años transcurridos y su actitud infame en el asunto en el que me vi involucrada, me demostraron que estaba equivocada y que lo que vivió, a tan temprana edad, la marcó negativamente. Esta es la impresión que me dejó y ahora sí, de por vida.

La Sor ap, me envió un horario que ya tenía y otro nuevo, que NO entendía y con el encabezado de Profesor NN. Si supuestamente ya estaba contratada, (pues la palabra empeñada, para personas como yo, pesa más o igual a una firma, ¿por qué no llevaba mi nombre?). Le dije que por favor, me explique. Ya que en la reunión de profes, se había quedado en NO compartir el horario a los padres de familia y le decía que cómo mismo hacemos, pues el horario especial, para las clases virtuales, estaba ya subido en la web y en las redes sociales de la institución. Jamás tuve respuesta y leyendo, leyendo me tuve que dar cuenta que un horario, era con las horas “normales”, en que habían 7 horas de clase cada día, de 45’. El otro era el que se ajustaba al “currículo priorizado”, de 6 horas diarias, de 35’, con pausas de 5’, entre hora y hora y el receso grande de 35’, más 15’ de la “contención emocional”. 

Entonces, ante las circunstancias dadas, deduje,  que nadie me iba a orientar. Me tenía que defender sola.

Resumen del día: de 4 personas con las que hablé, sea de forma directa o en forma virtual, solo una a la altura de mi espíritu, solo una transparentaba sinceridad.

Sábado 05/09/2020-domingo 06/09/2020. He pasado horas horribles, llenas de incertidumbre, esperando la “voluntad ajena”.

La Sor ap me dice que me cree un Gmail, con ciertas especificaciones, en que constaba el nombre de la Unidad. Luego entra en escena un Ing., encargado de las TICS de la institución y me dice que si la Sor C, (dijo su nombre en diminutivo, pero para mí es la Sor C), ya me ha creado la cuenta institucional, que la necesito para la cuenta pro de zoom, para que las clases no se corten luego de 40’, le digo: —no, no me ha dicho nada. Ya iba a quedar para completar el domingo lo pendiente y más de noche, la Sor ap me dice que la Sor C ya ha creado mi correo…en fin…y con eso, con la ayuda del Ing. y de mijo, después de varios contactos vía WhatsApp, y casi a las 21:00 logramos crear el link de la clase en la que era Tutora. Fueron millones de pasos,    (-hipérbole-), pero lo logramos.

Y aquí viene una pregunta reiterativa, que hasta el día de hoy me hago:

—¿Cómo harán los profes que no tienen un hijo, familiar o persona que sepa manejar zoom y que les pueda adiestrar siempre que la ocasión lo requiera?

Y llegó el domingo y estaba preocupada, pues no todos los profes compartían el link de acceso a sus clases. Le sigo “molestando” al Ing. encargado de las TICS, por eso, también por lo del Classroom, Meet. Me dice que la semana anterior recibieron capacitación, que ya me va a enviar la foto para poner de portada en las clases de Google Classroom, que todos los profes deben poner la misma foto.

Mientras tanto, le pedía a la “pilas” o le insistía con el envío del material que vieron los estudiantes el otro año. Me dice que ya se va a contactar con la profesora que les dio el otro año y le va a pedir que me preste los libros. Le digo que ya me bajé los de la web del Ministerio, (como me recomendó la monja ap) y se ríe y dice que no, que deben ser los libros de la Editorial Panamericana. 

Y jamás me dio una solución. Comprobé así que los fines de semana no trabaja. Y yo era desesperada porque no tenía en qué basarme para hacer las pruebas de diagnóstico y retroalimentar, que era lo único que debía hacer esa semana, tal como dijo la “pilas” misma.

Me ilusioné porque alguien me ofreció trabajar este lunes, en la tarde, para explicarme lo relacionado al manejo de Google Classrom y más cosas que debería saber. Le agradecí sobremanera este comedimiento. Me compartió también mucho material, que me fue imposible revisarlo completo para estar lista para el otro día.

Me puse a leer lo que vieron el otro año, en los libros que hallé en internet. Y llegué a la conclusión que haría un repaso y actividades sobre las destrezas del Lenguaje o sea, las 4 habilidades lingüísticas: leer, escribir, hablar y escuchar. Es algo tan obvio e importante que los estudiantes deben ya dominar y en eso me centré. Escogí imágenes sobre la lectura, muy cortas y animadas. Y pensaba ¿cómo será dar clases en zoom? Planifiqué solo un deber: tener listo un cuento.

También hice el horario del curso en el que era Tutora, para compartirles el lunes.

Y se terminó el domingo y aún no me incluían en el grupo de los profesores. Tampoco me enviaron las listas del alumnado. Mijo me las dio bajando del Facebook. Como en las otras instituciones educativas en que he trabajado, era algo obligatorio el tomar lista y supuse que aquí también,  tomaban en serio la asistencia, a pesar de las circunstancias.

Me dormí ya muy tarde e intranquila, pues sentía que caminaba en un túnel muy oscuro, en el que a nadie le importaba alumbrarme para no caer.

Lunes 07/09/2020. Como es mi costumbre desde hace muchos años, me levanto temprano, dejo organizado todo lo del desayuno para mi familia y estoy al “pie del cañón” o sea, al frente de la laptop, para iniciar clases. Mijito, con toda la buena voluntad del mundo, también se levantó, para ayudarme en lo que pudiera. Y así lo hizo.

Sí logramos entrar al aula y empezó una experiencia nueva en mi vida profesional: impartir clases a niños e impartirlas vía Zoom. Inicié con mi presentación y les hice varias preguntas, una en especial: ¿qué edad tienen? La mayoría respondió que 10 años.

Tomar lista fue una aventura, pues mi vista no lograba ver quién respondía presente y alzaba la mano. Y desde el primer día me di cuenta que de los 35 estudiantes, la mayoría asistió. O sea, tenían todos los elementos favorables, necesarios o requeridos para poder conectarse y asistir a clases virtuales.

Seguí con varias preguntas de sondeo de conocimientos previos, y de paso, ya me fijaba en la destreza de Hablar; luego, la presentación de las imágenes relacionadas a la lectura y de igual manera, diagnosticaba Lectura; luego una actividad en la que el Escuchar y Escribir, se ponían a prueba. Como ya indiqué, solo llevaban de tarea: tener listo un cuento.

En la web institucional constaban los horarios, diferentes según los años. En los cursos que daba, 4 días iniciaba a la segunda hora y solo un día, desde la primera. Con el mentado “currículo priorizado”, en 5º y 6º de Básica Media, tenían 5 horas diarias.

La 6ª y última hora terminaba añadiendo 15’ de “contención emocional”.

Y terminaron las primeras horas de clase y respiré tranquila, gracias a mijo, mi falta de experticia en el manejo de zoom, no se notaba tanto.

En las próximas clases estuve más coordinada. Lo cierto es que sí te despista cuando se oyen voces extrañas, como quien dice: “fuera de contexto”; o cuando asoma gente por atrás, comiendo o espiando; cuando los estudiantes bostezan; o están con chicle o se ponen a jugar, dándose vueltas en la silla, por ejemplo.

Llegó la hora de conocer al curso de mis “dirigidos”. Un niño estuvo de “anfitrión” y cuando se lo pedí, me dio el control del aula. Todos muy educados. (Al decir “todos”, me refiero a mujeres y varones, como siempre ha sido, sin necesidad de estar utilizando ningún lenguaje pendejamente “inclusivo”). 

Sentí a través de la pantalla su incipiente cariño, cariño que fue plenamente correspondido. Les decía que lo de la pandemia ya pasará y que nos conoceremos en persona. (Otra ilusión que no dependió de mí el cumplirla). 

Pregunto de qué Editorial era el libro de Lengua y Literatura que  utilizaron el otro año y me dicen que de Santillana. La “pilas” me dijo que era de la Editorial Panamericana. También les compartí el horario de clases.

El hecho de que hablasen mucho al mismo tiempo, también te desconcentra, de lo que estás explicando. Pero en definitiva, luego de la clase, me quedé alegre y satisfecha.

En la última hora, que tuve con un curso del Bachillerato, me di cuenta de algo inusual. Primero debo anotar que al igual que en el curso anterior, una estudiante estuvo de “anfitriona” y se demoró el pasarme esa condición, para poder compartir lo que tenía preparado, o para habilitar el chat o no. Parecía sabotaje, porque esta persona ya era más grandecita y se daba cuenta de la situación. Luego, como por arte de magia, asomó la “pilas” y al oírla, qué chocante me pareció. Será porque yo no soy una persona “melosa”. Le dice a una estudiante, (no me acuerdo el nombre, lo suplantaré por otro):

 —Anitaaaaaaa, pero cómo has crecido, qué guapa que estááááás, te han sentado bien las vacaciones.

(Les recomiendo volverlo a leer pero con un tonito exagerado, haciendo aspavientos de la situación).

—¡Cómo me repelió! 

Insisto, es porque yo no soy así.

Entonces, parece ser que una muchacha, a quien le llamé la atención porque no prendía su cámara ni activaba el micrófono, le marcó al celular y apareció en mi aula, (pues con el zoom, este trío de personajes: la “pilas”, la del DECE y la Inspectora General, podían “entrar” en cualquier momento al aula virtual. Menudo trabajo. Lo que antes, en las clases presenciales, no lo harían tan seguido ni con expresa dedicatoria hacia los “nuevos” o hacia quien como yo, nunca les caí en “gracia”). 

Y volviendo al caso, esta estudiante me escribió al chat, explicándome que la cámara y el micrófono estaban dañados. Le respondí  por el chat mismo, que no se preocupe, que espero que los arregle para la próxima clase. Entonces, talvez por eso, ya no me llamó la atención en público o algo parecido, pero sí me pidió que debo finalizar la clase con una Oración. 

(O sea, en esta unidad educativa, se han sabido pasar de “rezanderas”. Se inicia y se finaliza clases con una Oración). 

Expliqué mi posición con respecto a la religión. Que llevo a Dios en mi corazón, que ciertos ritos católicos me parecen una hipocresía. Que mucha gente me cree una altanera, por alzar mi voz y pensar, en definitiva, diferente, (hablaba por la monja X). Entonces, LEÍ una Oración de un librito y asunto concluido. 

(Días después, al mirar que una de estos tres personajes, junto con una monja, rezaban el rosario, por las tardes, en el Facebook Live, respiré aliviada y decía: Diosito, tú sabes que no sirvo para eso, perdóname).

Mientras tanto, en la mañana, el Ing. de las Tics ya me había enviado la foto para poner de portada en el Classroom. También la Sor ap me envió el correo y la clave del G-suite. Y por fin, me habían incluido en el grupo de los profes, caso contrario, no estaba al tanto de todo lo académico que compartían por ahí.

A las 12:15, reunión de la Sor ap con el profesorado por Zoom, (y así fue a esta misma hora, toda la semana). Indican que van a crear 1500 cuentas para padres de familia y estudiantes, para manejar todo por el Classrom, que ya han comprado el dominio institucional. Que en las aulas virtuales, cuando el docente finalice clases, no poner Finalizar, sino Abandonar. 

Y empiezan el tema de los “Proyectos”, tema que hasta el día viernes, no entendían y no se ponían de acuerdo, en cómo hacer. 

(Aquí detengámonos para hacer unas pequeñas cuentas: si dicen que van a crear 1500 para padres de familia y estudiantes, supongamos que son en total 750 almas que pagan una pensión mensual. Y si esa pensión mensual está a 58.58$, entonces tienen un ingreso mensual de 43.935$, más o menos).

Y para abonar a las situaciones turbias, la persona que se ofreció a orientarme en todo lo que no sabía, pues se echó para atrás, con pretextos absurdos. Pero ya escarmenté definitivamente, nunca será en serio nada de lo que ofrezca. Al parecer, es un vicio ya muy arraigado para cierta gente, el prometer fácilmente lo que sabes que no lo vas a cumplir. Yo nunca podría hacer eso. Me defenderé cómo pueda y hasta el último día, mi hijito fue mi asistente técnico, mi apoyo emocional, mi motor. Sabe inglés y eso es un “plus” invalorable.

La “pilas” no me indicaba nada de lo que le preguntaba sobre el material para poder hacer las pruebas de diagnóstico. Reconfirmé entonces que “debía bailar con mi propio pañuelo”. Esta misma tipa nos “advirtió” que máximo hasta el miércoles se tomen las Pruebas de Diagnóstico, entonces, debía hacerlo  mañana martes con el 6º A, ya que el miércoles no les veía. Confié en que estarían bien, sin necesidad de que primero ella revise.

Martes 08/09/2020. Y empezó un nuevo día de clases. Esta vez con un 5º de EGB. Nos saludamos todos al mismo tiempo, me dio alegría conocerlos y al instante, me indicaron cómo tomar lista para no confundirme, pues les decía que alcen la mano y que me esperen un ratito hasta ver en dónde estaban. Les comentaba, tengo 2 pantallas y tengo que ir de la una a la otra para poder verlos. Me dicen:

—Profe, indíquenos que apaguemos todos las pantallas y mientras nos va nombrando, las vamos prendiendo y decimos “presente”. 

Les agradecí sobremanera. (Otro docente, les tomó lista así y por lo tanto, me indicaron a mí).

De igual manera, empecé sondeando destrezas básicas con una actividad en la que también pude conocerlos, sin necesidad de decirles que era una presentación.

En 6º EGB A, tomé la prueba de diagnóstico y terminamos la “contención emocional”, con algo que nos levantó el ánimo a todos: la presentación de mascotas. Fue todo un corre y corre, porque iban a buscar a sus animalitos. La mayoría sí pudo hablarnos de su mascota, platicarnos cómo se llama y qué es lo que hace por ella. Les tomé captura de pantalla con sus lindas mascotas, eso sí, sin dejar pasar la oportunidad de hablarles de la responsabilidad cuando tienen un animalito en casa. 

(Esta misma actividad la repliqué el miércoles y jueves con otros años).

En la reunión de profes que tuvimos a las 12:30, le pregunto a la Sor ap  sobre el “proyecto” que tanto hablan y sorprendentemente, quien responde inmediatamente y entra en escena, como rescatándole a la monja de mi pregunta, es la “pilas”. Con una sonrisa de oreja a oreja me dice:

—Luego le explico por interno. 

(Como me pude dar cuenta, ni ella entendía, peor para poder explicarme). 

Nótese la ironía: los denominan “proyectos de comprensión” y no comprendían. Y nótese también que por intervenir de improviso, es que las monjas le consideran “pilas”, o avispada o muy oportuna.

Pobres madres, mejor me inspiraron pena porque se dejan “comer el mandado” y creen que la máxima responsable de lo académico, es alguien de valía. ¡Qué equivocadas están!

Un profe opinó que en 35’ no se alcanza a evaluar, que la evaluación grupal debe ser el proyecto. Otros que no, que hay proyectos que deben ser individuales, para que todos tengan nota.

La Sor ap dice que lo de los proyectos es un “paradigma”. Dentro de los proyectos ya vienen los insumos. Que debemos meternos en la “onda” de enseñar por proyectos, que el proyecto lo tiene todo. Hablaron más de los proyectos, no lo voy a anotar todo por este medio, pero como no entendía, pues tomaba apuntes para ayudarme.

Mientras tanto, ya creé mis clases en Classroom, tenía el código de cada clase, pero aún no se les podía compartir con los estudiantes,  porque recién iban a crear el acceso para ellos, según me explicó el Ing., que siempre que le preguntaba algo, me respondió amablemente y con solvencia.

Le mensajeé a la Sor ap, para que por favor, me prestase material para sacar copias, de todo lo que considere pertinente sobre lo de los proyectos. Me sinceraba con ella, (gran error), diciéndole que es obvio que al desligarme de la educación secundaria, hace 8 años, ignoro todo lo que se relaciona a este tema y necesito aprender si es que quiero salir adelante con el trabajo que me confiaron y que:

—¿Cómo podría ayudarme?

Le decía que talvez me toque hacer sola, pues por esta modalidad, no ha habido la oportunidad de conocer ni a los miembros del Área. Hasta el final le dije:

Ayúdeme por favor, si está en sus manos— 🙏

Y jamás me respondió la monja.

Después lo entendí. Les bastaron observarme 2 días para decidir que no entraba al colegio, lo digo porque el resto de días, ya no aparecieron como fantasmas en mis clases, ninguna de las trillizas. Talvez ya tenían en la mira a otra persona, amiga de la amiga de la amiga. Yo solo fui la de relleno por una semana, la suple falta. Jugaron conmigo de largo y para tratar de justificar su acción injustificable, se inventaron lo que más adelante contaré, sin reparar en la infamia que cometían.

Acabé las pruebas de diagnóstico que me faltaban en Kahoot y Quizizz. Le insistí nuevamente a la “pilas” que me revise las pruebas, le envié el acceso y me respondió que está muy cansada, que lo haría mañana.

Y a estas alturas, no sabía qué era peor: que no me respondieran o que hipócritamente, ofrecieran algo que sabían nunca lo iban a cumplir.

Y terminó otro día. Me sentía en un camino tan incierto y  oscuro.

Miércoles 09/09/2020. Inicié con 1º BGU B, realizo la Oración, mejor dicho, la leo con sentimiento y convencida de lo que leo. Hablamos sobre lo que se trata la materia. Leemos las frases aleccionadoras. No hay prueba de diagnóstico, porque es materia nueva, no la recibieron el otro año. (Detalle que para el primer día de clases, con el 1º BGU A, no lo sabía).

En 6º EGB B, leemos los cuentos; hacemos una tarea en la que ubicaban a las destrezas básicas y concluimos con la prueba de diagnóstico. Les comparto mi correo institucional para que me envíen la tarea, hasta las 18:00

En 5º EGB C, continuamos con lo pendiente, les tomo la prueba de diagnóstico y terminamos con la actividad de las mascotas.

Después de clases, hay reunión de profes por Zoom y siguen hablando de los proyectos de comprensión. No llegan a ponerse de acuerdo. No le entienden a la Sor ap. Y esta a su vez, tratando de remover conciencias, diciendo que no es cuestión de solo poner una nota. 

Y aquí viene lo irónico, gente que no tuvo misericordia conmigo, pues hablando de misericordia diciendo que es una obra de misericordia enseñar al que no sabe. (No le creí su palabrería insulsa a la monja). 

Hablaron mucho más, tomé apuntes, pero no los escribiré, pues me estoy alargando demasiado en esta historia.

En la tarde, hablo con la profesional competente, que fue Vicerrectora en la otra Unidad Educativa en la que trabajé y que ya me asesoró antes,  le molesto entonces nuevamente. (Era tan obvio que la “pilas” nunca desquitaría su sueldo conmigo). Me comparte mucho material de lo que necesito, lo reviso y empecé a imprimirlo.

Jueves 10/09/2020. Iniciaba el día con 6º EGB A. Continuamos con las actividades pendientes y empezamos a revisar la prueba de diagnóstico. Tenían la entrega de una tarea hasta las 18:00

En un descanso, le mensajeo a Sor X para preguntarle si por acaso la UERA dispone de Biblioteca, que necesito que por favor me presten los textos que utilizaron los profes el otro año, (no el libro del estudiante que sí hay en la pág. web del Ministerio de Educación), de L y L de 4, 5 y 6 de EGB y el de 1 y 2 de Educación para la Ciudadanía de BGU. Le recalco que no lo logro conseguirlos, que talvez en la UERA tengan y que muchas gracias. Jamás la monja descomedida respondió nada.

Indagué por otro lado y me supieron informar que sí tienen biblioteca, que es un cuartucho lleno de moho y polvo, desordenado y que se ubica fuera del coliseo. Me asombré y me reí al mismo tiempo.

En el 6º EGB B, les dije sobre la obligación de entregar la ficha del DECE; empezamos a revisar la prueba de diagnóstico; les indiqué que hay sesión de padres de familia el próximo miércoles 16 de septiembre/2020, a las 17:30. 

Averigüé quién es la presidenta o administradora del grupo del WhatsApp de los padres de familia. Resultó ser una señora muy amable y culta, por lo tanto, congeniamos inmediatamente. Terminamos con la actividad de las mascotas.

En la reunión de profes del zoom, vía chat le doy la bienvenida a un compañero nuevo. Más tarde me soplaron que le habían desvinculado a un buen profesor para acomodar a este nuevo docente, que es amigo del hermano de la monja  y que desde que llegó esta mujer, es el tercer profe al que botan. Todo es tan obvio, y como este profe aparte de su asignatura, estaba a cargo también de la llamada: “Proyectos”, le convenía a la Sor ap, alguien amigable, a quien influenciar con gusto.

Leyeron en el FODA: “padres de familia inconformes, sobreprotectores e irresponsables”…ja,ja,ja…por un momento pensé que hablaban de las trillizas, más las monjas. (Al otro día, una mama (así, -léase sin tilde-) de familia, ratificó lo que dice el FODA y se me pasmaron las carcajadas. Ya lo platico más adelante). 

Aquí transcribiré de Wikipedia, lo que es el FODA, por acaso no lo sepan:

"El análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), es una herramienta de estudio de la situación de una empresa, institución, proyecto o persona, analizando sus características internas y su situación externa".

(-Gracias Wikipedia-).

De parte de Inspección indican que es un ente no sancionador, sino de diálogo y dice que la Inducción se dio en la primera semana de septiembre. Entonces, es obvio que NO RECIBÍ NINGUNA INDUCCIÓN, pues yo llegué días después.

Al oír que los profes le agradecían por las listas de estudiantes a la Inspectora, le mensajeé diciéndole que a mí no me habían llegado. Se hizo la que me enviaba. Al otro día me di cuenta que no estaba en sus planes compartirlas conmigo, pues ya estaba listo el informe desfavorable de mi persona. Informe firmado también por ella. De esta señora, a la fecha,  destaco su amabilidad, no la sentí hipócrita. Talvez me equivoqué. Talvez no. De todas maneras, yo sí, con toda sinceridad, me despedí agradeciéndole por todo lo que estuvo en sus manos hacer y me ayudó. Por algo será que NO guardé su número de celular. Se nota que es un títere más de las Autoridades. También ella me dio un poco de lástima y cuando sumisamente, le vi rezar el rosario, fuera de horas de trabajo, peor todavía.

Mientras tanto, en el grupo de los profes, a cada rato subían capturas de pantalla de las clases virtuales. ¡Qué agobio! Por eso le pregunto a una persona de confianza que si esa actividad era OBLIGATORIA  o  por gusto solamente. Me contesta que alguna vez les indicaron que pongan evidencia. Y entre mí decía:

— ¡Qué más evidencia que la presencia de los padres de familia en las clases virtuales!, especialmente en los cursos de EGB.

Me tocaba borrar seguido esas imágenes inservibles para mí.

A las 17:30 se realizó la Proclamación de Abanderadas. Fue una realidad virtual robotizada, surrealista, carente de emociones. Pero debía hacerse. El discursito exagerado y fingido de la “pilas” confirmó lo banal. También el brindis a la distancia, pura pantomima. 

Lo que sí me gustó fue el vídeo de la Proclamación, con las fotos de las Abanderadas, muy bien logrado. Y cosa increíble, también me pareció agradable una foto de todas las madres (-léase monjas/monjitas-), compartida por WhatsApp. No sé porqué me conmovió, talvez por la palabra “gracias” que estaba por ahí. De todas maneras es un recuerdo que reposará en la respectiva carpeta, para no olvidar que hay CIERTA gente, que no siempre, practican lo que predican y confirmar sus limitaciones en el ámbito educativo, por no saber elegir, en primer término, un personal directivo y administrativo idóneo.

Con el Ing. de las TICS, sigo indagando si los estudiantes ya tienen las cuentas para que puedan entrar al ClassRooom, me indica que aún no, que todavía están analizando cómo crear la cuenta con los alumnos para poderles ingresar al Google Classrom. Que cualquier cosa nos comunican, que toca estar pendientes.

Con mijito nos quedamos hasta de madrugada puliendo listas y revisando tareas. También tuve que crear un aula virtual, en otra plataforma, para 2º BGU, ya que estaba preocupada de tener con ese curso solo una hora a la semana. Entonces, a través de mi curso en línea, ya podía estar en contacto diario, para lo más imprescindible. Les hice una bonita presentación con un pequeño vídeo y les dejé el link para que pudieran acceder a dar la prueba de diagnóstico, máximo hasta las 13:00. Sabía que los 35’ de clase no me alcanzarían para más actividades.

Viernes 11/09/2020. Con el 6º EGB A terminamos de revisar la prueba de diagnóstico. Les indiqué que la tarea de la “mesa”, con las 4 habilidades lingüísticas o destrezas, algunos estudiantes debían presentar otra vez, pero sin faltas ortográficas, que la volvieran a hacer y les volví a explicar, (entre otros términos), que la palabra Destrezas era con mayúscula y con z, ya que  me sorprendió que sí habían corregido las faltas, pero no borrándolas o enmendándolas, sino, tachando, poniendo encima de la letra mal escrita, la que correspondía. Me quedé pensando, fue un error mío el no aclararles que debían borrar y no tachar o es que en los años anteriores, nunca corrigieron algo que estuvo mal escrito y por lo tanto, no sabían cómo hacerlo.

Empezamos a revisar un nuevo tema: Los complementos del nombre y entre ellos, el adjetivo. Me emociono compartiendo el material central: la descripción de Platero, el capítulo I de esa grandiosa obra de Juan Ramón Jiménez. No alcanzó el tiempo para desarrollar todo el tema, lo terminaría el lunes.

(Y ese lunes, ya no llegó).

En 2BGU, hice lo planificado, debía aprovechar al máximo esa hora. Les di el código para que puedan registrarse en el aula y el link para que rindan la prueba de diagnóstico, máximo hasta las 13:00. Les hablé de los temas que trataremos en el año. Enfocada como se debe, Educación para la Ciudadanía es una asignatura muy interesante y provechosa. Repito: como se debe.

En 6º EGB B, hice lo mismo que en 6º EGB A,  proyectamos el vídeo de Platero que estuvo planificado. No alcancé a explicarles la tarea. Entonces solo tenían de deber, seguir subiendo la mesa de las destrezas del lenguaje, sin faltas de ortografía.

En 5º EGB C, revisamos también la prueba de diagnóstico. Les leo quienes aún no entregan el deber, para que lo hagan y de repente, ¡zaz!,  asoma en la pantalla y encima,  mal encarada, una mama de familia, (—ya saben, leer mama tal como está, sin tilde—),  protestando con majadería que le he nombrado a su hija y que ella sí ha presentado el deber y una serie de insultos, inclusive diciendo que ella también es maestra. Entonces, como no es la primera vez que me encuentro con personas así, respiro hondo y pienso en los niños, en que la mayoría, son unos lindos y educados y por ellos, me contuve y no le respondí como debería a esta furibunda mama. Le dije que ya revisaré de nuevo en mi correo los trabajos enviados y que como humana, puedo equivocarme. Me quedé corta en todo lo que debería haberle dicho. Acto seguido, le silencié el micrófono. Me ofusqué un poco y ya puso un deprimente ambiente en el aula, ambiente deprimente que luego fue cambiando para bien, pero ya se nos terminó el tiempo. 

(Horas más tarde, me aconsejaron denunciarla en Inspección General, para que esta mama  alterada, firme un acta de compromiso, por incumplir normas. Nunca se me ocurrió hacer eso o no sabía que se podía proceder así, pues no recibí inducción de la Inspectora General. En definitiva, no lo hice, es darle demasiada importancia a algo que no lo tiene). Como ya lo dije, siempre toca lidiar con este tipo de mamitas pendencieras. En fin, como quien dice: “son gajes del oficio”.

—¿Qué otra profesión habrá en este mundo en que toque tratar-lidiar-soportar-padecer con ciertos padres-madres de familia?

Retomando las clases, empecé a hablarles de lo que es la descripción y a identificar adjetivos de una lectura. Como no completamos la actividad, tampoco les envié tarea. Solo tenían que enviar el otro deber quienes aún no lo hacían.

En los minutos de “contención emocional”, les proyecté un vídeo muy bueno de YouTube, tenían que adivinar el nombre de películas de Disney, sí se alegraron y acertaron en todos los títulos. 

Y así me despedí, sin saberlo, de esta niñez con la que tuve el gusto de acompañarles por una semana. Ni ellos ni yo sabíamos que no nos volveríamos a ver. Les aconsejé que si salían, usen mascarilla.

Como presagio de lo que se avecinaba, a mijito y a mí se nos quemó el arroz que estuvimos haciendo.

Como siempre, toca conectarse para la reunión de todos los días de las 12:15. Dijeron que a los padres de familia más les importa la calificación que el aprendizaje, como si hubiesen descubierto el agua tibia. Y a la larga es así, nuestro sistema educativo adolece de muchas fallas y la más grave es haber convertido al docente en un mero legitimador de notas. 

Ya no puse más atención porque me entretuve chateando. Le respondo a esta persona, cuando me pregunta: 

—¿Qué tal cierras esta semana?

—Atareada. Sigo revisando la materia anterior y buscando ayuda externa de todo lo que no me explican.

Justo me fui a revisar el nuevo arroz y a terminar de hacer unas hamburguesas y no avanzo a contestar el celu. Ha sido Sor X. Encuentro la llamada perdida a las 12:42. Le devuelvo la llamada.

Y como dirían los mexicanos: 

¡Empieza el desmadre!

La monja me dice que quiere hablar conmigo, con un tonito medio raro, mi intuición me dice que no es nada bueno. 

Empieza la lectura de un oficio, pongo en altavoz y le digo a mijito:

—Empieza a grabar.

(A continuación, les transcribo parte del audio que lo guardé para elaborar este escrito y como prueba, más que fehaciente de la desfachatez humana, de la miseria, de la mentira, del grado de oscuridad e injusticia en que se desenvuelven ciertas instituciones educativas,  en  campos que son tan medulares):

De forma UNÁNIME las Autoridades detallamos lo siguiente: 

  -Existe desconocimiento de currículo y dominio de la Asignatura que imparte. 

  -La situación podría ser diferente si la maestra preparara sus clases, pero no lo hace. 

  -No existe gerencia y el tiempo le sobra. 

  -Además, no mantiene el control de los estudiantes y tiene ciertas dificultades con el manejo de la tecnología, por lo que el desarrollo de la clase se dificulta.

Y continúa, ya sin leer el oficio. (Oficio que muy bien me pudieron haberme enviado. Pero obvio, no querían dejar constancia de la infamia).

Esto es lo que me dice la comisión. Entonces nosotras hemos estado biiieeen preocupadas por esto, inclusive yo hoy tuve una reunión de Autoridades para analizar esta situación y coinciden que no…no conviene continuar de esa manera. Entonces yo quería agradecerle Tania y reconocerle el trabajo de esta semana. Entonces sí me dio mucha pena, pero cómo se hace, las cosas han cambiado, han cambiado bastante en este último tiempo y nos encontramos en esta situación.

Me da el número de su cuenta para poder enviarle el valor de lo que usted ha trabajado en esta semana.

Fueron minutos llenos de tristeza, decepción, de un ataque que no me lo merecía. Trato de aparentar calma y no desmoronarme, de sacar a flote  toda mi educación y portarme como una dama civilizada. Caso contrario, le hubiera dicho cosas bien duras a la monja, haciéndole ver lo equivocada que estaba.

Dejé pasar el tiempo, mis ínfulas, que sanen un poco mis heridas, pero no lo suficiente como para que quede sin contar esta “historia”. Por eso, la compartiré cuando finalice. No sé cuándo. 

Como siempre lo he hecho, me organizo en las clases, llevando una especie de bitácora de las actividades, por eso, tengo todo lo que impartí, bien estructurado curso por curso. Y esto me ha servido para elaborar el escrito.

Repito, no sé cuándo lo termine. A veces, me siento “bloqueada”. A veces. Otras en cambio, ya es muy tarde cuando me desocupo de las tareas en mi casa, (léase: “quehaceres domésticos”). Ya de noche entro en “modo hibernar” y no puedo adelantar nada, como que no cuento con la lucidez necesaria y también debo usar lentes, artilugio al que aún no me acostumbro del todo.

Entonces, quien no está en los zapatos de un maestro, no puede imaginarse el sacrificio que es sacar toda la actividad docente como se debe, hasta altas horas de la madrugada y al mismo tiempo, cumplir tus actividades en el hogar.

También, me cuesta trabajo revivir esas emociones, lo mal que me sentí, rememorar lo padecido y escribir.

Cuando termine, será como una catarsis que me ayudará a drenar todo las malas vibras que me llevé de un maltrato inmerecido.

Volviendo a la llamada, resumiré lo que le dije a la monja: que sí pedí auxilio, pero que nunca tuve la ayuda ni el apoyo pedagógico requerido, ni para revisar las pruebas de diagnóstico.

(—En este punto, se oye en el audio una risita, seguramente de la “lista”, que estuvo a su lado, instruyéndole a la monja en lo que debía leer y decir).

Prosigo: y como ya he estado en la mira, entonces, ya no me hacían caso. Que entiendo la percepción de _ _ _ _ _ (la “pilas”) y de _ _ _ _ _   _ _ _ _ (la del DECE), que necesitaban a alguien que ya esté totalmente “lista”, (en la otra acepción de “lista”, no como la “lista” que sabemos…je, je, je). Que hubiese querido que me den más tiempo para ponerme al día y manejarme, talvez, con más soltura. Que yo sé de mi capacidad. 

Les bastó dos días para valorar mi desempeño profesional, que desde el inicio, siempre fue esforzado, esa en cambio, fue mi “percepción”.

Le agradecí la oportunidad, que especialmente el hecho de trabajar primera vez con niños fue una experiencia muy bonita, grata y demandante. Le recuerdo que con ella siempre he hablado con toda sinceridad, como mucha gente, nunca lo hará.

Me “gané” que la Sor X diga que cree que soy una persona “equitativa”. (Será porque mi lema siempre es el pensamiento de Víctor Hugo: “SER BUENO ES FÁCIL, LO DIFÍCIL ES SER JUSTO”).

Como premio de consuelo me dice que me llamará cuando haya algún reemplazo, si alguna docente se va por maternidad. Le digo que NO LO HAGA, que va a caer en el mismo error de contratar a alguien que no sirve como profesora, que no está a la altura. Que si hay algún carguito administrativo me llame, (tenía en mente como para pasar papeles de una oficina a otra…talvez no se necesite ni saber leer ni escribir…en fin….) 

No sé si entendió el sarcasmo. 

Y si en esa oportunidad no lo entendió, aquí lo dejo bien explicado.

Mijito se quedó lívido al oír lo que me decía la monja, pues él fue testigo de mi desempeño, de mi esfuerzo y de viernes a viernes, ha pasado junto a mí, ayudándome en lo que podía.

No es que no luché lo suficiente o no rogué por que me den una segunda oportunidad, mi intuición y mi dignidad me decían que huya. Que si no tuvieron ningún tipo de consideración hoy, ¿quién me asegura que lo tendrán mañana? No está en mi ser el tratar de quedarme a la fuerza en un lugar en donde sé y siento que no caigo bien, que no valoran nada, en definitiva, que no me quieren. Tampoco es ser soberbia o malagradecida. No. Es mi dignidad que se hace presente.

Me quedó claro que la monja encargada del “trabajo sucio”, no tiene la última decisión, sino las trillizas y la monja ap. Además, si estas religiosas fueran pedagogas, docentes o alguien versadas en educación, se darían cuenta “al vuelo” de cómo son sus colaboradoras más cercanas y no les ratificaran solo por ser “pilas”, rezanderas o mojigatas.

Cuando terminó la llamada, no pude contener mis lágrimas de impotencia, de desasosiego. Una vez más la infamia, ignorancia, envidia, que visten diferentes trajes y caretas, se ensañan conmigo. No es posible ganar honradamente ni un paupérrimo sueldo. No es posible.

Las siguientes horas fueron muy duras, les conté a mi familia más cercana y amistades muy queridas y allegadas a mí, lo sucedido. De la misma manera que días atrás les conté que ¡por fin estoy trabajando! 

Me hizo mucho bien desahogarme, asimilar en lo profundo de mi alma sus palabras de ánimo, de sus afectos y consideraciones. Recargaron las baterías de mi autoestima. Me dijeron, entre otras cosas que:

—Ese trabajo no era para usted. Eso es todo. El problema no es usted.

—Gente sin mérito están manejando las instituciones educativas y tanto estudiantes como docentes, son títeres en sus manos.

—Que no hay mal que por bien no venga, que asomarán cosas mejores, que en ese ambiente tan turbio, tipo mafia, me iba a dar una buena úlcera.

—Que basta fijarse en los últimos resultados subidos de las Pruebas Ser Bachiller 2018-2019 y mirar que esa unidad educativa particular religiosa, no consta ni dentro de los 100 mejores puestos a nivel nacional, ni en los 25 a nivel provincial, para determinar su "calidad educativa".

Lo pueden verificar en la página del INEVAL y en la siguientes imágenes:

 

La que sí consta, ¡qué alivio y alegría!, es la institución educativa particular católica en la que estudió mijo, como evidencia de que sí confío en ese tipo de instituciones, cuando son administradas como se debe.

También me comuniqué con las madres de familia encargadas de los grupos de WhatsApp de los paralelos, con quienes mantenía contacto. Les comenté lo ocurrido, para que nunca crean que me he enfermado y que por eso he renunciado, como mintieron de la otra profe anterior a mí. Una de ellas me dice que:

Es una pena, un golpe para los niños que ya se estaban encariñando con usted. Lamentable situación. Deseándole mi licen Tania lo mejor del mundo, no es un adiós, es un hasta pronto. Cuídese mucho mi licen.

Quisiera compartir toda la conversación, pero no es necesario. Suficiente con esas palabras que representan mucho para mí. Las sentí sinceras en su tiempo. Las siento sinceras en la actualidad. Para finalizar, les paso las fotos que quedaron pendientes de darles, las de la actividad con las mascotas. Les reitero que me llevo hermosos recuerdos de toda esa niñez, tan inocente y traviesa.

Y pasa algo que me asombró, sin mi permiso, alguien de esa oscura unidad educativa, le ha dado mi número de celular a una alumna y ha sido para informarme que ya ha enviado el deber. (Se supone que si yo hubiera querido que todos los estudiantes tengan mi número, pues se los hubiera dado. Suficiente es mantener el contacto con el padre/madre de familia que lleve el grupo de los padres de familia en WhatsApp, con los cursos de EGB, que aún son pequeñitos y con los del BGU, mantendría contacto solo con la Presidenta del paralelo). Aproveché la llamada para despedirme y para decirle que avise a sus compañeros que ya no envíen la tarea pendiente. También le compartí las fotos de la actividad con las mascotas.

De igual manera, le dije un Dios le pague muy sincero al Ing. de las TICS y que conservaré su número y su amistad. ¡Cuánto lo molesté! y siempre fue muy caballeroso. De las pocas personas que siento que no jugaron conmigo. Me apena que le hicieron trabajar en vano, muchos días, en lo que respecta a todo lo que me indicó.

Y a una de las trillizas de la comisión de inducción:

—Me voy con la conciencia tranquila de haber dado mi mayor esfuerzo, que no fue considerado.

De las trillizas que faltan, nada. Mi desprecio e indiferencia total.

Me despido también, de la única religiosa a quien sentí transparente. Un ser muy amable y dulce.

Para seguir concluyendo mi historia, les dejo este mensaje a las “madrecitas”:

 —Con todo gusto les puedo sugerir el nombre de una profesional competente, seria,  que a mi parecer, se jubiló tempranamente y que podía desempeñar el cargo de Vicerrectora, por su experiencia y valía comprobada y no por ser “pilas”.

Le envié a la monja C, el Banco y número de cuenta para que me deposite el sueldo de una semana, horas sincrónicas, horas asincrónicas, las reuniones después de clases, vía zoom.

Una creería que con la misma “diligencia” con la que agradecieron mis servicios, pues iban a depositar el sueldo, pero no. Obviamente, no.

Jueves 16/sept/2020. Le llamo a la monja C, no contesta. Luego me envía un mensaje:

—Le llamo lueguito estoyb ocupadita

(Exactamente así, con faltas y sin signos de puntuación).

Le digo que solo le llamaba para preguntarle que cuándo realizarán el depósito de mi semana de trabajo.

Y como era de esperarse, no me llamó “lueguito” la monja incumplida y falta de palabra.

Jueves 17/sept/2020. Como una limosna, recién depositan las monjas 73$. Y las cuentas no me cuadran: fueron 21 horas de clase sincrónicas y muchísimas asíncrónicas, sumadas a las reuniones por zoom, de más de una hora diaria con la monja ap, la pilas y los profes. 

Pero no me extraña. Así de injustos son los sueldos de los “profes”, (de educación elemental, básica media, básica superior y BGU, especialmente) y mucho más si trabajan en centros educativos particulares católicos, mucho peor.

Como ya dije:

—ALLÁ ELLAS Y SUS CONCIENCIAS.

Entonces, que no hablen de “caridad humana”. En las redes sociales de la institución, publican muchas “maravillas” de su gestión. Es de goce mejor.

Y lo que se “ahorran” o escatiman en pagar sueldos justos a los docentes, no lo invierten ni siquiera en arreglar, (junto con el GADMA), la vereda principal de su institución, todo es lleno de huecos, malas hierbas, maleza y basura. Pero como les comenté, siguen alzando la obra interna de nuevas aulas. Claro, con 58.58$ de pensión mensual, les alcanza para eso, pero no para reconocer, insisto y no importa que redunde: un sueldo justo a los docentes. Tampoco se preocupan en dar becas para que el profesorado estudie un masterado. Parece ser que solo  la “pilas” está gozado de ese privilegio y deferencia.

Lunes 21 sept/2020. La monja C me llamó. Y como ya me conozco, le hubiera dicho que si por acaso llama para decirme que se han equivocado y que me han depositado lo que faltaba del sueldo de una semana de trabajo…pero no…mejor no le contesté…ni tampoco le mentí deliberadamente escribiéndole:

—Le llamo lueguito estoyb ocupadita…(como ella lo hizo).

—¿Que si necesitan mi firma, talvez, para legalizar la miseria que me dieron?? Pues tienen el comprobante de depósito en mi cuenta bancaria.

Días después, una de mis hermanas sufrió un accidente doméstico y necesitaba atenciones personalizadas y urgentes. Entonces, me traté de resignar, pensando nuevamente que el tiempo de Dios es perfecto y que en casa me necesitan más y seré más útil allí y no sirviendo a unas religiosas malagradecidas y cicateras.

Siento no poder conocer en persona a los niños, como les dije en clases. Ya no será posible. Me hubiese encantado, entre otras cosas,  enseñarles la escritura inglesa, (o sea, lo básico de lo básico), para que siempre que presenten un trabajo a mano, se lo pueda leer sin contratiempos, ya que la letra es legible y bonita. De seguro, habría realizado un concurso de escritura inglesa y no uno de composiciones de reggaeton.

(Quienes son mis amistades en Facebook, podrán ver el álbum titulado LETRA INGLESA y darse cuenta de lo que hablo).

Me apena también, que no volveré  a ver a Jacks.

Ojalá estas líneas llenas de verdad, sentimiento, frustración y cuando ha sido posible, humor, les hayan parecido amenas.

Para finalizar, redundaré en mi pedido: si alguien sabe de algún trabajo, (así  sea fuera del magisterio), avísenme, POR FAVOR. 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario