FÁCIL ES SER BUENO, LO DIFÍCIL ES SER JUSTO


(Publicado el 01/nov/2019).


Máxima de Víctor Hugo que trata de ir más allá de la bondad de la gente y apela a una humanidad que se base en la justicia y no en un sentimentalismo que nos haría cometer errores.

Errores como el de tener conmiseración hacia la clase indígena-campesina, cuando lo que necesitan es una educación en dignidad, que les haga entender que no son unas víctimas, como el discurso que vienen repitiendo desde hace 527 años.

Hay muchas etapas en la historia de nuestro país en que los indígenas fueron explotados, en las mitas, en los obrajes, a través del pago de diezmos. Diezmos en que un gobierno liberal los abolía y al acceder un gobierno conservador, los volvía a instaurar, para "regocijo de frailes", especialmente. Esa época ya fue superada y es un grave error que por esas injusticias del pasado, que tanto pregonan, se les tenga una lástima en el presente, que no la merecen.

Lo que sí merecen es desarrollarse en igualdad de condiciones en la sociedad civil o mestiza, como ya lo han demostrado al tener Cooperativas de Ahorro y Crédito y hasta un equipo de fútbol, en primera categoría y que de cariño se lo conoce como "el ponchito".

Entonces, es menester dejarnos de discursos paternalistas, de romantización de la pobreza, de hacerles creer que son las mayores y eternas víctimas de una sociedad que los discrimina, porque no es verdad. 

Ellos mismos, con trabajo arduo, sostenido, basado en su educación, han desarrollado las empresas indígenas antes mencionadas, así han demostrado que el discurso de igualdad, de pobreza, de victimización, queda anulado al frente de un discurso de organización y, superación, de esa visión comercial que la clase indígena y campesina, sí la tiene.

Los socialistoides, comunistoides, sus  maternales y alcahuetes defensores, en lugar de seguirles compadeciendo, deben vigorizar y enaltecer su espíritu con discursos dignidad y no todo lo contrario. 

Los muertos del paro, quedarán en la conciencia de los dirigentes y líderes indígenas, de estos líderes funestos, despiadados, que obligan a su gente a ir a este tipo de asonadas, llevando en la delantera a mujeres y niños, como carne de cañón. Las multas y presiones de todo tipo también están presentes.

Con toda razón, dicen que las Universidades que les apoyaron en el paro, acogiéndoles en sus recintos y brindándoles techo y comida, NO actuaron bajo el principio de humanidad, sino bajo el de  COMPLICIDAD, pues estuvieron con quienes cometieron delitos, desmanes, con quienes secuestraron y humillaron a policías y periodistas, e hirieron con alevosía a uno, con quienes amenazan, con quienes infundieron terror en una población indefensa y con quienes a su paso, dejaron una estela de destrucción a la vida vegetal que tanto presumen defender. Solo en Quito 5000 árboles fueron arrancados, quemados, cortados, por un lado, y por otro, sirvieron para obstruir caminos y como lanzas. Los daños a la propiedad pública y privada son ominosos, la afectación a los emprendedores de pequeños negocios, los dejó en la quiebra. 

¿A estos depredadores del prójimo apoyaron la Universidad Central, la Universidad Politécnica Salesiana, la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, la Escuela Politécnica Nacional y la Universidad Andina Simón Bolívar?

Sabemos que no todos los estudiantes ni profesores de las mencionadas Universidades estuvieron inmiscuidos en estos hechos bochornosos y reprochables.

Quienes sí estuvieron inmiscuidos, junto con la gente que defiende los "derechos humanos", deberían realizar programas de vinculación con la sociedad, en las comunidades de los indígenas y campesinos y aplicar programas técnicamente planificados que les permitan abolir, por ejemplo, el corrosivo e infame vicio del alcoholismo, pues según estudios, lo padecen en un índice muy alto. Esa sería una labor encomiable, desde todo punto de vista.

Apelo a unas palabras de Don Juan Montalvo, especialmente van dirigidas a ciertos sacerdotes, falsos  apóstoles, profetas, gente que se hace la compasiva de dientes para afuera o aquella impasible, que cobardemente guarda una posición "neutral":

"RESPETA A DIOS, SÉ JUSTO Y NO TEMAS A NADIE".
"EL REGENERADOR" de Juan Montalvo

"No adores a la diosa Razón; adora a Dios y sigue a la Razón; sin Dios no hay Razón, sin Dios no hay justicia, sin Dios no hay pueblo ni gobierno, témelo, y no temas al tirano; síguelo, y derriba a tus opresores".
"EL COSMOPOLITA" de Juan Montalvo

Para finalizar, les comparto un vídeo de un joven académico tungurahuense, que pudiendo quedarse en su zona de confort, (talvez), decide alzar su voz y expresar que "necesitamos la RACIONALIDAD para abolir la IGNORANCIA, que es el yugo que mantiene a una sociedad en la miseria y propone 4 frentes como actores decisivos de ese cambio: gobierno, sociedad, fuerzas armadas y universidades.
 


 

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